Curiosidades

Árbol genealógico de un zángano


Los huevos de las abejas obreras no fertilizadas evolucionan en zánganos. En consecuencia un zángano no tiene “padre” sino solo “madre”. Los huevos de la reina, por otro lado, son fertilizados por zánganos y evolucionan a hembra (ya sea trabajadora o reina). Una abeja hembra tiene, de este modo “padre” y “madre”.

¿Cuántos progenitores tiene un zángano? ¿Y abuelos? ¿Y bisabuelos? ¿Y tatarabuelos?…

Si observamos el número de abejas que hay en cada generación (fila), vuelve a coincidir con los números de la sucesión de Fibonacci: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21…